PRUEBA DE FUEGO…
REPORTE POLÍTICO Juan Sánchez Cabrera TRAMPOSOS… No es necesario profundizar en el tema, porque a la luz de los hechos y la actitud asumida por los altos funcionarios de Pemex, primero al convocar a 11 gobiernos estatales a competir por la sede para la construcción de la refinería, después condicionar al gobierno de Hidalgo a que en un plazo de 100 días entregara las escrituras de compra de más de 700 hectáreas, luego ignorar el compromiso de iniciar los trabajos de construcción, argumentar la presunta existencia de vestigios arqueológicos y ahora salir con que es más barato alquilar o comprar una refinería en Estados Unidos, como afirma Juan José Suárez, director de la empresa, tienen todos los ingredientes para pensar que el gobierno federal actúa de manera tramposa. Hay en el asunto de la refinería diversos aspectos que exhiben el doble discurso en el presidente Felipe Calderón, pues fueron funcionarios a sus órdenes quienes armaron todo el desgarriate y llamaron a competir a 11 gobernadores, pero también fueron sus empleados los que “olvidaron” aprobar en el presupuesto del año actual, los recursos para iniciar “la más importante obra”, como la calificó el mismo Calderón Hinojosa y tuvieron que ser los diputados por Hidalgo quienes exigieron en la Cámara la reasignación de los recursos, que fueron aprobados. ARTIMAÑA ELECTORAL… Pero las evasivas del gobierno federal huelen mal, tienen el tufo de una trampa electoral, porque Hidalgo no pidió que en la zona de Tula se construyera la refinería, no fue una idea surgida en el gobierno estatal, sino que ganó la sede en competencia con otras entidades, el veredicto lo anunció Jesús Reyes Heroles, en su condición de director de Pemex y el mismo Felipe Calderón lo afirmó el 18 de marzo en la ceremonia del 72 aniversario de la expropiación petrolera efectuada en Tula, muy cerca de donde supuestamente se levantará la obra. El gobierno de Hidalgo adquirió una deuda por mil 500 millones de pesos, los réditos cuentan y suben, muchos ejidatarios aceptaron vender sus tierras porque creyeron en los beneficios del proyecto y el gobierno federal no cumple, lo que obliga a pensar que se utilizó como una artimaña electoral, porque en política no existen las casualidades, pero es evidente que al no levantar la campaña de la candidata favorita en Los Pinos, se le quiere dar carpetazo, sin importar los enormes daños que ya se provocan y que crecerán sin duda en contra de Hidalgo. BAJO SOSPECHA… Ante el desinterés del gobierno federal por los efectos de la deuda que sin duda agravan la economía del Estado, llama la atención el discurso de la candidata panista Xóchitl Gálvez, al afirmar que “la refinería si se construirá, porque tengo buenos amigos en el gobierno”, lo que pone a Felipe Calderón y sus amigos en la secretaria de Energía, bajo la sospecha de traficar con influencias con fines de interés partidista y no extraña por ello la reacción de diversas organizaciones empresariales, civiles, sociales y de la industria de la construcción; hoteleros, Canaco, Canacintra, Canacope y Canadevi, entre otras que reclaman la falta de seriedad por parte del gobierno federal en la que se calificó como “la más importante obra del sexenio”, no solo para Hidalgo, sino para todo el país. Pemex enfrenta desde hace varios años problemas de saqueo y bandidaje, de impunidad y complicidades inmorales, pero también de producción, es la que genera los mejores ingresos para sostener la economía nacional y es urgente el tren de refinación, por ello y por lo mucho que significa se entiende la exigencia de la plataforma ciudadana “Aeropuerto y Refinería para Hidalgo ¡YA!” pues está en juego el desarrollo económico y social en una extensa región del Estado, pues no solo es la refinería, porque el proyecto incluye escuelas, hospitales, carreteras, desarrollo habitacional, inversión y derrama económica que están en riesgo de fracasar y exhiben una burla del gobierno federal en agravio de los hidalguenses. QUE PAGUE DAÑOS… Es posible que la construcción de la refinería, aunque ya se confirmó, se posponga para nunca jamás porque el gobierno de Calderón no se distingue por su seriedad, sin embargo el gobernador Miguel Ángel Osorio ha lanzado declaraciones fuertes y se mantiene firme la negativa de aportar más recursos, “ni un peso más” advierte el mandatario mientras en el Congreso del estado los diputados exigen que si no se lleva a cabo la obra, se restituyan a Hidalgo los mil 500 millones de pesos, pues sería la única forma de que el gobierno estatal no afectara la Economía en un grado mayor y es hasta cierto punto extraño, que Felipe Calderón declare nada al respecto, ya que es él quien mayor interés mostró por la obra y aseguró que se construiría en Tula. Y mientras el gobierno federal ignora el respeto a los hidalguenses y al presupuesto aprobado por el Poder Legislativo, en Hidalgo siguen adelante las campañas para ganar el gobierno y la mayoría en el Congreso y a la competencia por el voto popular se suma un extraño individuo, Rafael Acosta, famoso por el mote de “Juanito” que sirvió de pelele y títere a López Obrador, cuando El Peje peleaba por el control de la delegación Ixtapalapa; el payaso de la política llega a Hidalgo, según dice, por iniciativa propia para apoyar a Francisco Olvera, porque “el PRI es el único partido que se preocupa por el bienestar de la gente pobre”. ALGO DEBE SABER… Pero nadie debe confiar en un sujeto como el tal “Juanito” aunque ahora diga que perredistas, panistas y petistas son unos traidores y eche pestes contra López Obrador, no hay que olvidar que hasta no hace mucho era fanático del Peje y si el jefe de gobierno del DeFe, Marcelo Ebrard, le hizo manita de puerco para obligarlo a dejar la delegación, debió ablandar la resistencia con un fajo de billetes con varios ceros, pues en esos momentos vivía su etapa de gloria y hasta hizo el ridículo cargando por las calles un monigote que decía que era su estatua. López Obrador declara iracundo contra las alianzas en que cayó el PRD, truena contra el dirigente Jesús Ortega y sus achichincles por ponerse de rodillas al servicio de los panistas y adelanta que en los 12 estados en los que el 4 de julio se elegirá gobernador, el PRI se llevará el carro completo y vaticina el fracaso del PRD y la caída de Acción Nacional; políticos como López Obrador, aun sin tener ningún cargo, sí tienen información de primera mano y algo ha de saber que lo hace apostar por el fracaso de la coalición PRD-PAN que en Hidalgo abandera la señora Gálvez, sin embargo no hay que confiar en la palabra de “Juanito” porque todos ellos son lobos de la misma manada y aúllan en la misma loma. ENCUESTAS… Pese a la fiebre de la pelotita, un sector importante de la sociedad mantiene el interés por los acontecimientos políticos y las encuestas dejan ver con relativa claridad, lo que puede ocurrir la noche del 4 de julio; en Hidalgo la encuesta de Milenio GCE concede a Francisco Olvera 49.1 por ciento de la preferencia electoral, en tanto que Xóchitl Gálvez alcanza 23.3 en el ciento y Mitofski de Roy Campos aporta cifras que dan a Francisco Olvera 53 puntos porcentuales y para Xóchitl Gálvez 35, una diferencia en ambas firmas que de apegarse a la realidad, será muy difícil que en lo que resta de las campañas pueda variar de un punto en cualquier sentido, por lo que para muchos empieza a darse la definición electoral. Pero en la coalición Hidalgo Nos Une no creen en las encuestas y tanto Gonzalo Trejo, como Jesús Zambrano, coordinador de la campaña y Xóchitl Gálvez aseguran que han remontado la cuesta y que ganarán por 7 puntos; poco ha de vivir el que no lo cuente.